El CDP es el único sistema de reporte global en relación con el cambio climático.
Más de 2.000 organizaciones en 66 países alrededor del mundo miden y publican sus emisiones de GEI, establecen metas de reducción para estas emisiones, y efectúan mejoras en su gestión para alcanzar estas reducciones.
Desde su lanzamiento en el año 2000, el CDP cumple el propósito de reunir y difundir información que impulse a inversores, corporaciones y gobiernos a tomar acciones para prevenir el cambio climático peligroso.
La información es utilizada por una audiencia amplia, que incluye inversores institucionales, organismos públicos, órganos de gobierno, instituciones académicas y la sociedad en general, para tomar decisiones respecto de las organizaciones que difunden sus emisiones.
El CC es la modificación en los parámetros climáticos (temperatura, régimen de precipitaciones) con respecto a sus características históricas.
El CC se produce por causas naturales y, en gran medida, por la acción del hombre sobre el ambiente, que provoca el fenómeno del calentamiento global.
El clima en la Tierra está relacionado con la energía que proviene del Sol. La energía solar que llega a la Tierra, en forma de luz, atraviesa la atmósfera para calentar la superficie terrestre. Parte de esta energía "rebota" en la Tierra y es devuelta al espacio. La otra parte permite conservar cierta temperatura global media que posibilita la vida en nuestro planeta.
La actividad del hombre en los últimos 100 años está produciendo una acumulación muy acelerada de GEI, como el dióxido de carbono y el metano en la atmósfera. La principal razón de esta aceleración se relaciona con el proceso de industrialización y con la utilización de grandes cantidades de combustibles fósiles, como el petróleo y el carbón. Esta mayor concentración de gases provoca que una proporción cada vez menor de la radiación solar que ingresa a la Tierra sea devuelta al espacio, provocando la acumulación de calor en el planeta.

El calentamiento global no es un fenómeno abrupto, sino que se produce de manera progresiva en el tiempo y en la historia. Desde los últimos años del siglo XIX, la temperatura media de la superficie terrestre ha aumentado 0,6 °C hasta aproximarse a los 15 °C. Los expertos prevén que de alcanzar un incremento de 2 °C en esta temperatura se producirá lo que se conoce como "cambio climático peligroso", es decir, aquel que puede tener consecuencias muy negativas para el hombre.
El incremento de la temperatura global media se relaciona con una serie de fenómenos que tienen el potencial de afectar negativamente a la humanidad:
- Incremento en la frecuencia e intensidad de las tormentas y de los fenómenos climáticos severos como los huracanes.
- Crecimiento en el nivel del mar, producto del derretimiento de los glaciares, con el consecuente impacto sobre las poblaciones costeras de la Tierra.
- Sequías severas y prolongadas en ciertos lugares y aumento de las precipitaciones en otros, lo que producirá cambios en la aptitud agrícola de diversas regiones.